Por Rex Reverber, transmitiendo con un pie bajo la mesa, el otro negociando mejores condiciones laborales y ambos sospechosamente cerca de la puerta.
Atencion, caminantes del polvo, mensajeros con ampollas y supervivientes que todavia creen que sus decisiones les pertenecen. En el mercado de Talon Quemado acaba de abrir el Taller Paso Firme y Asociados, una zapateria mecanica que vende botas remendadas con motor propio, brujula de mala calidad y un certificado que promete alejar al usuario del peligro sin necesidad de consultar antes con sus ganas de vivir.
El producto estrella se llama Bota Caminante Modelo Fuga Basica. Por doce chapas el par, el cliente recibe cuero reciclado, suelas de neumatico, dos pequenos pistones de ventilador, una hebilla con memoria selectiva y la garantia escrita en papel impermeable al sentido comun. Segun el maestro zapatero Toribio Suela, las botas detectan amenaza mediante vibracion del terreno, cambios bruscos de olor y esa forma particular en que el yermo se queda en silencio antes de cobrarte algo.
La demostracion publica fue, en terminos comerciales, memorable. Un voluntario se calzo el modelo de prueba frente a una multitud razonablemente desconfiada. Toribio hizo sonar una lata llena de tuercas, simulando un ataque de saqueadores. Las botas reaccionaron de inmediato: salieron corriendo hacia el norte con el voluntario encima, atravesaron un puesto de judias, evitaron tres piedras, esquivaron una exnovia del voluntario y se detuvieron solo al llegar a un cartel que decia COMPRE DOS PARES Y HUYA MEJOR. El cartel, segun el taller, no forma parte del sistema de navegacion.
Los primeros clientes han emitido opiniones variadas. Un caravanero asegura que las botas le salvaron la vida al sacarlo de una emboscada antes de que el primer disparo terminara de arrepentirse. El problema es que tambien lo sacaron de su propia boda, de una reunion de acreedores y de una charla sobre sentimientos que, segun el afectado, aun no habia demostrado ser mortal. La novia pide indemnizacion. Los acreedores piden las botas. La charla sigue pendiente y nadie quiere acercarse demasiado.
La garantia cubre huida espontanea ante fuego real, gruñidos subterraneos, contratos matrimoniales firmados bajo amenaza, discursos politicos de mas de seis minutos y aparicion de criaturas con demasiadas rodillas. No cubre regreso emocional, reconciliacion posterior, perdida de dignidad, desplazamiento hacia recuerdos infantiles ni decisiones tomadas por la pierna izquierda sin conocimiento de la derecha. La letra pequena ocupa tres paginas y, en algunas copias, intenta alejarse cuando se la lee en voz alta.
El Consejo de Talon Quemado ha solicitado una inspeccion tecnica. La inspectora provisional, Dona Remigia Cordones, afirma que el problema no es que unas botas caminen solas, sino que empiecen a desarrollar criterio. Durante la revision, un par de botas rechazo entrar en una tienda de prestamos, otro se nego a pisar una alfombra que olia a compromiso y un tercero pateo suavemente a su propietario cada vez que este decia la palabra oportunidad. En el yermo, amigos, la inteligencia artificial empieza por los pies y termina huyendo de nosotros con bastante razon.
Los comerciantes rivales acusan al taller de crear competencia desleal contra medios tradicionales de fuga, como correr, esconderse o fingir muerte administrativa. Un vendedor de muletas ha presentado una queja formal, argumentando que las botas reducen la noble industria del tropiezo. Toribio responde que sus productos no sustituyen al instinto, solo lo externalizan a una suela con resorte. Hay frases que antes de la guerra habrian vendido acciones. Ahora solo venden miedo con hebilla.
Tambien han surgido imitaciones. Se han visto sandalias con alarma, zuecos que predicen excusas y un prototipo de calcetin estrategico que se arrastra hacia la salida cuando detecta conversacion familiar. Las autoridades recomiendan no comprar calzado que respire, no firmar garantias que pidan sangre de tobillo y no confiar en botas que prometan cambiarte la vida. En el yermo, cualquier cosa que promete cambiarte la vida suele empezar por moverla lejos de donde querias estar.
Desde esta frecuencia recomendamos probar el producto con cuidado. Si unas botas intentan salvarles, pregunten primero de que. Si corren hacia una zona segura, den gracias. Si corren hacia su infancia, su exsocio o una cantina donde juraron no volver, quiteselas antes de que empiecen a tener razon.
El Taller Paso Firme anuncia proximos modelos: botas de retirada digna, zapatillas de negacion fiscal y una linea premium que detecta malas decisiones antes de que uno las llame destino. Seguiremos informando si los clientes regresan, si las botas forman sindicato o si alguien descubre como se convence a una suela de quedarse cuando todo lo demas insiste en marcharse.
Hasta entonces, aten bien los cordones y vigilen hacia donde apuntan sus pies. En el yermo, uno no siempre huye porque tiene miedo. A veces huye porque, por primera vez en mucho tiempo, sus botas han entendido la situacion mejor que su cabeza.