Por Rex Reverber, transmitiendo con la ventana cerrada, la conciencia entornada y una lista de familiares a los que prefiero no oir salir de una nube verde.
Atencion, habitantes de los asentamientos bajos, agricultores de setas dudosas y caminantes que todavia creen que la niebla es solo agua con falta de ambicion. El Servicio Meteorologico Provisional ha emitido una advertencia tras el paso de una masa verdosa que atraviesa pueblos, corrales y puestos de trueque susurrando apellidos al oido de quienes se quedan mirando demasiado tiempo.
El fenomeno fue detectado por primera vez en Aguja Tierna, donde una patrulla nocturna informo de que la bruma se movia contra el viento, evitaba los charcos y pronunciaba nombres familiares con la paciencia cansada de una abuela que sabe donde guardas las chapas. Al principio los vecinos pensaron que se trataba de una fuga quimica, una broma de saqueadores o una reunion familiar especialmente toxica. Luego la niebla recordo el segundo nombre de tres personas que lo habian ocultado por motivos fiscales.
Segun el boletin oficial, la masa tiene color verde aceituna, olor a sotano mojado y una tendencia preocupante a devolver recuerdos incompletos. En Paso Bisagra, varios supervivientes oyeron recetas de antes de la guerra recitadas entre silbidos. En Granja Cuchillo, la niebla llamo por su nombre a todas las cabras excepto a una, que desde entonces exige explicaciones. En el refugio municipal, un hombre aseguro haber escuchado la voz de su padre diciendo: “ponte una chaqueta”, frase que no resulta menos inquietante por haber sobrevivido al apocalipsis.
Las autoridades recomiendan no mirar directamente a la bruma, no responder cuando pronuncie apellidos, y sobre todo no corregirla si se equivoca. Un vecino de Loma Cable intento aclarar que su familia no se apellidaba Ferralla sino Ferrandiz. La niebla guardo silencio durante doce segundos y despues empezo a enumerar sus deudas por orden cronologico. El afectado se encuentra estable, aunque ha pedido ser registrado oficialmente como “ocupado”.
Los cientificos locales manejan varias hipotesis. La primera: una nube cargada de residuos sonoros procedentes de antiguos contestadores automaticos, misas, discusiones de cocina y formularios administrativos vaporizados. La segunda: un frente emocional de baja presion alimentado por cementerios mal sellados. La tercera, propuesta por un meteorologo que lleva una olla como casco, sostiene que el cielo ha aprendido a cotillear y ahora baja a practicar.
Como suele ocurrir en el yermo, la tragedia ya ha generado negocio. La tienda general de Tuerca Dulce vende tapones de cera “antiapellido” a tres chapas el par. Un predicador ambulante ofrece bautismos de emergencia para cambiar de nombre antes de que llegue la nube. El Gremio de Notarios Deshidratados anuncia certificados de parentesco resistentes a la humedad, aunque advierte que no cubren susurros emitidos por fenomenos atmosfericos con rencor genealogico.
Radio Rad-Yermo ha recibido grabaciones de la niebla, pero la mayoria consisten en ruido, tos y alguien diciendo “eso no se lo habia contado a nadie”. En una de ellas se distingue una voz baja repitiendo una lista de apellidos seguida de la frase: “vuelvan antes de cenar”. No sabemos si se trata de una amenaza, una invitacion o simplemente del recuerdo mas peligroso que queda en el mundo: la sensacion de que alguna vez hubo una casa esperando.
Hasta nuevo aviso, cierren puertas, cubran respiraderos y eviten caminar solos por zonas donde la bruma parezca saber demasiado. Si la niebla les llama, no contesten. Si insiste, digan que se han mudado. Y si usa su nombre completo, corran sin dignidad: en el yermo, hasta el clima tiene familia, y ninguna familia aparece de pronto para traer buenas noticias.