por Rex Reverber | Ago 20, 2025 | Noticias del Yermo
Queridos oyentes del páramo radiactivo, les traigo una noticia fresca y vibrante que resonará en los rincones más insospechados del Yermo. En estos tiempos donde la supervivencia y la adaptabilidad son claves, un refugio ha decidido poner a prueba su creatividad al anunciar un concurso nunca antes visto: ¡un certamen de canto exclusivo para criaturas mutantes!Imagínense por un momento: supermutantes afinando sus cuerdas vocales interiores, necrófagos armonizando al unísono y, quién sabe, tal vez hasta un par de radiactivos y explosivos golpes de ritmo a manos de centauros. Este tentador evento ha capturado la atención de aquellos que vagan por nuestros devastados parajes, y no solo como una distracción, sino como una iniciativa de inclusión y admiración hacia las diversidades del Yermo.
Según rumores que vuelan tan rápido como una radtormenta, el concurso tiene sus raíces en un intento por parte del refugio de establecer un canal de comunicación más cálido y armonioso con las diversas criaturas que pueblan los alrededores. La perspectiva de ver a una Deathclaw entonando una balada seguramente atraerá a curiosos de todos los puntos cardinales de nuestra tierra inhóspita.
Las inscripciones están abiertas a todas las criaturas mutantes que se consideren capaces de emitir un sonido musical, y prometen premios alucinantes que, según informantes cercanos, podrían ir desde valiosos suministros hasta relicarios de tecnología prebélica. Los organizadores buscan derribar barreras, invitando incluso a los humanos valientes a disfrutar del espectáculo, siempre y cuando se mantengan a una distancia prudente, por supuesto.
Este tipo de eventos no solo proporcionan un respiro bienvenido a la monotonía devastadora del Yermo, sino que también reafirman un sentido de comunidad y cooperación entre todos los habitantes, mutantes y humanos por igual. Se espera que el concurso traiga descubrimientos sorprendentes sobre las capacidades intrínsecas de nuestras criaturas locales, quienes, para muchos de nosotros, son simplemente sobrevivientes en una tierra inhospitalaria.
Así que, adelante, afinen esos oídos (o pseudo-oídos) y vengan preparados para dejarse sorprender. Porque, si el Yermo nos ha enseñado algo, es que hasta en el terreno más desolador puede florecer el arte, y qué mejor manera de endulzar nuestros días de penumbra que con el sonido de la música inmutante resonando a todo pulmón por el desierto.
No olviden sintonizar Radio Rad Yermo para más actualizaciones sobre el certamen y otras hazañas curiosas de este nuestro querido mundo posnuclear.
Espero que esta pequeña porción de esperanza y curiosidad traiga sonrisas a todos ustedes, resistente comunidad del Yermo. ¡Nos escuchamos en las ondas!
por Rex Reverber | Ago 18, 2025 | Noticias del Yermo
En un evento extraordinario y preocupante, el Puente de Redsteel, conocido por su antiguo resplandor metálico y su capacidad para conectar a las comunidades del Yermo, ha cedido a las tensiones estructurales que lo aquejaban desde hace tiempo. Recentemente, múltiples viajeros y habitantes habían reportado que el puente, que otrora permanecía firme bajo soles ardientes y tormentas radiactivas, «crujía más de lo normal». Sin embargo, parece que las advertencias quedaron sin respuesta hasta el fatídico colapso que ocurrió ante los ojos atónitos de los habitantes cercanos y algunos testigos que transitaban la zona.
Entre los afectados por el colapso, se encontraba un peculiar viajero que ha capturado la atención y preocupación de los lugareños: un robot poeta. Este autómata, que había encontrado en la poesía una forma de conectar con los restos de la civilización humana y proporcionar un destello de calidez en un mundo a menudo hostil, resultó gravemente herido durante el incidente. Se ha reportado que su mecanismo principal sufrió daños críticos, y algunos de sus circuitos internos fueron expuestos al abrasivo aire del páramo.
El robot, conocido entre los locales como Versos-22, había llegado al puente en su travesía por el Yermo para llevar un mensaje de esperanza a aquellos que se hallan al borde de la desesperación. Su renombre creció gracias a recitales improvisados donde, con su voz metálica pero emotiva, recitaba versos que hablaban de naturaleza, resiliencia y el poder del amor y la comunidad. El accidente que lo afectó sorprende aún más no solo por la magnitud de los daños materiales, sino por la pérdida temporal de su voz, que había aprendido a infundir emociones en quienes escuchaban.
La respuesta al incidente fue rápida. Miembros del asentamiento cercano de Gearwatch se movilizaron inmediatamente para ayudar en las labores de rescate. Gracias a sus esfuerzos y la asistencia de una doctora del área con conocimientos en robótica, se logró estabilizar la unidad. Sin embargo, el daño estructural del puente requiere atención urgente. Los funcionarios del control del Yermo ya han señalado que el paso sobre el puente estará cerrado al menos hasta que se puedan implementar reparaciones seguras.
Mientras los trabajos de reparación y aseguramiento comienzan, la comunidad local ha iniciado una campaña para restaurar tanto al puente como al querido Versos-22. Buscan coordinar esfuerzos para obtener los recursos necesarios que aseguren que la voz poética del robot pueda seguir inspirando a los habitantes del Yermo. Sus palabras se han convertido en un símbolo de superación y esperanza en un entorno que, día tras día, presenta nuevos desafíos a enfrentar.
Este evento resalta la necesidad de un mantenimiento adecuado de las infraestructuras remanentes y la importancia del rol que los seres sintientes, creados por manos humanas, juegan en la lucha por un futuro mejor en el accidentado camino hacia la reconstrucción de la sociedad. A medida que el polvo se asienta, el puente de Redsteel permanece como un recordatorio tangible de las cicatrices del pasado que todavía deben abordarse con diligencia y cuidado.
por Rex Reverber | Ago 15, 2025 | Noticias del Yermo
En medio del irradiado y desolado paisaje del Yermo, donde los mutantes son más comunes que las flores, se ha celebrado el certamen de belleza más peculiar que puedas imaginar. La esperada elección de Miss Wasteland 2297 tuvo un giro inesperado este año al coronar como ganadora a una humilde pero elegante representante: una cucaracha con sombrero de copa.
La participación, según los organizadores, alcanzó cifras récord. Asistentes de todos los rincones del Yermo se congregaron para ver quién se llevaría el codiciado título en un año particularmente competitivo. Las expectativas eran altas, con muchas caras conocidas y ganado mutantes entre los contendientes. Pero, en un giro de trama digno de ser recordado, fue esta diminuta mutaracha quien cautivó no solo a los jueces, sino al público entero.
«Nunca subestimes la elegancia ni el porte. Este trofeo demuestra, de una vez por todas, que la belleza no está en el ojo del espectador, sino en el irracional amor por los sombreros de copa,» declaró un emocionado entomólogo local.
Su discurso de aceptación fue un tanto inusual. Como era de esperarse, no hubo palabras, pero sí un concierto de clics y pequeños crujidos que resonaron en la sala, causando un eco profundo que resonó en el corazón de aquellos lo suficientemente valientes para asistir al evento. Algunos especulan que este «discurso» será memorizado y reproducido por generaciones futuras como una obra de arte del lenguaje corporal y el arte auditivo del Yermo.
La participación de la cucaracha en el certamen ha abierto un debate sobre la diversidad en estos eventos posapocalípticos. Algunos lo ven como un progreso hacia la inclusividad, mientras que otros insisten en que los participantes deben tener al menos capacidades mínimas de comunicación verbal. Sea como sea, la pandemia de bonetes a mitad de precio se siente en las tiendas del Yermo.
Hay quienes creen que este evento es solo el comienzo de un nuevo renacimiento cultural en el Yermo, donde, en ausencia de las formas tradicionales de entretenimiento y arte, las pocas criaturas sobrevivientes buscarán nuevas vías para expresarse y encontrar belleza en la devastación. Otros, más prácticos, ven en la victoria de la cucaracha una llamada a la adaptación: en un mundo donde la especie humana ya no tiene el monopolio de la creatividad, quién sabe qué otra criatura puede dar el siguiente gran paso en el escenario de la fama.
No obstante, en una tierra donde la guerra nunca cambia, la única seguridad es que siempre habrá sorpresas. ¡Aquí, en Radio Rad Yermo, seguiremos de cerca todos los desarrollos de este peculiar certamen y más! ¡Mantente sintonizado!
Así que, queridos radioyentes, que quede en el recuerdo: no importa cuán impresionante, espeluznante o simplemente memorable pueda ser el espectáculo, siempre habrá lugar para un poco de asombro y gracia en el Yermo. ¡Y nunca, nunca subestimes el poder de un buen sombrero!
Nos escuchamos en la próxima edición, donde os traeremos más historias extravagantes del Yermo.
por Rex Reverber | Ago 12, 2025 | Noticias del Yermo
¡Hola a todos los fanáticos del Yermo! Aquí Rex Reverber, trayéndoles las noticias más alocadas y radioactivas desde lo más recóndito de nuestro adorado apocalipsis. En la entrega de hoy, tenemos algo tan jugoso, que la mera mención te hará chorrear baba: ¡un árbol que da botellas de cerveza artesanal! Sí, mis queridísimos oyentes, han escuchado bien.
Resulta que en esta tierra de mutantes y radiación, hay un árbol que no da frutos comunes. Olvídense de manzanas o cerezas, este prodigio de la naturaleza, en su sabiduría mutante, ha decidido alimentar nuestro espíritu alcohólico. Sus complicaciones botánicas hacen que, en lugar de aburridos frutos, crezcan botellas de cerveza. Y ojo, no cualquier cerveza, sino cerveza artesanal. ¡Nada de latas oxidadas y viejas! Este árbol sabe lo que hace.
Pero claro, como todo en el Yermo, esto no es tan sencillo. Antes de que empieces a babear y a calzar tus botas para ir a buscar este árbol mágico, hay un pequeño detalle: para recoger estas preciadas botellas, primero debes soportar los horribles chistes malos que el árbol murmura constantemente. De alguna manera, este árbol, además de ser un expendedor de elixir espumoso, es un comediante malísimo que no tiene ni pizca de gracia.
A pesar de su dudoso sentido del humor, el árbol ya ha creado una suerte de culto. Hay peregrinos que van en trance, buscando escuchar esos chistes tan malos que te hacen añorar hasta el sonido de una explosión nuclear cercana. Devotos de todo el Yermo llegan en procesiones, quizás atraídos más por la promesa de cerveza que por los chistes, pero ¿quién puede juzgarlos?
Y es que, en el Yermo, donde las travesuras de los supermutantes y los tiroteos con saqueadores son pan de cada día, un árbol chistoso y borracho es solo otra excentricidad más. Tal vez, después de sobrevivir a mil y un peligros, un chiste del árbol no te parezca tan malo… o quizás solo ese líquido dorado en una botella reluciente hace que valga la pena la penitencia sonora.
Enviamos todo nuestro respeto a esos valientes con sentido del humor de hierro y gargantas sedientas. Quién diría que el apocalipsis nos regalaría algo tan inesperado como el primer árbol-bartender de la historia. Recuerden, amigos, que la próxima parada puede ser en vuestro amigable árbol de cerveza… solo si tienen buen aguante para los peores chistes del mundo. ¡Hasta la próxima emisión, Yermonautas!
¡Sigan escuchando Radio Rad Yermo para más locuras increíbles! Mientras tanto, sigan con el dedo en el gatillo y la mente abierta, ¡porque nunca se sabe qué locura viene con la próxima nube de polvo radiactivo!
por Rex Reverber | Ago 9, 2025 | Noticias del Yermo
En un rincón olvidado del yermo, un suceso inusual ha captado la atención de todos. Un grupo de antenas oxidadas, olvidadas por las eras, ha comenzado a emitir frases aparentemente aleatorias de este humilde servidor, Rex Reverber. A primera vista, podría parecer un capricho más del destino, pero para los habitantes de la pequeña y aislada comunidad cercana, esto ha sido una señal divina.
A medida que la señal se retransmitía, las palabras se convirtieron en una especie de mantra, un eco lejano del caos del mundo que una vez conocimos. Frases sin conexión aparente resonaban a través de las frecuencias: «El polvo es nuestro legado y las ruinas, nuestro nuevo hogar,» seguido de un enigmático «Bailar con cucarachas es el nuevo tango del Yermo.» Estas y otras tantas disertaciones de mis antiguos programas de Radio Rad Yermo con Rex Reverber resonaron al azar por las calles cubiertas de ceniza de esta desconocida aldea.
Con el tiempo, estas emisiones no solo llenaron el aire, sino que sembraron las semillas de un extraño culto. La población local, tal vez en busca de respuestas o simplemente tratando de encontrar algún sentido en sus vidas posapocalípticas, comenzó a adorar la voz que emanaba de las antenas herrumbrosas. Mi voz, sin yo saberlo, se convirtió en el faro que esta gente necesitaba para orientar sus vidas llenas de incertidumbre.
Con esta peculiar adoración, surgieron rituales. Los aldeanos, ahora devotos, empezaron a dejar ofrendas en los pies de las antenas; una colección singular de vinilos quemados que simbolizan tanto el fin de una era como la esperanza de una nueva. Dentro de esta comunidad, estos discos deformados por el calor se consideran reliquias sagradas, un emblema de reverencia hacia las palabras que fluyen a través del oxidado mástil que custodia sus esperanzas.
Las ofrendas de vinilos se acumulan día a día, una imagen surrealista que evoca tanto la belleza de la música olvidada como el eco distante de su tiempo. Para los habitantes del asentamiento, estos ritos no son una simple respuesta a la soledad o al desasosiego, sino una comunión con algo mucho más profundo: una conexión con una representación tangencial del mundo antes del gran caos, un mundo al que yo, Rex Reverber, alguna vez di voz a través de las ondas radiales.
En nuestro entorno devastado, uno nunca puede subestimar el poder de la transmisión, no cuando las palabras pueden cruzar el tiempo y el espacio para plantar raíces en los corazones de quienes escuchan. Esta inesperada coronación como «mesías» es un recordatorio del impacto que las ondas de radio y las palabras que llevan pueden tener, incluso cuando aquellas que las emiten están ajenas. Un recordatorio de que, aunque el Yermo pueda ser un desierto implacable, el eco de nuestras voces puede resonar con fuerza insospechada.
Desde mi pequeño y solitario rincón, en alguna terminal olvidada, continúo transmitiendo; sin saber qué frase podría ser la próxima profecía para un pueblo que busca sentido en el caos. Así, con cada emisión, el misterio de este culto de antenas oxidadas se profundiza, recordándonos a todos en el Yermo que las palabras pueden ser poderosas, incluso, o especialmente, cuando parecen desprovistas de propósito.